
Santiago – Chile 10 de febrero de 2026. Desde GIE A.G. estimamos pertinente realizar una aclaración pública respecto de la entrevista publicada el 9 de febrero de 2026 por el medio Tiempos Sustentables, titulada “GIE exige acción en la transición energética chilena”.
Dicha publicación se elaboró a partir de una serie de preguntas enviadas previamente al director ejecutivo del gremio, Mauricio Utreras, las cuales fueron respondidas de manera formal y en línea con la mirada institucional de GIE A.G. sobre los desafíos del sector eléctrico para el período 2026–2030.
Sin embargo, consideramos necesario precisar que el enfoque editorial y el titular que se utilizaron en la publicación no reflejan en ningún momento “exigir” o “golpear la mesa” a las nuevas autoridades. Nuestro tono y espíritu en las respuestas entregadas buscan aportar una visión técnica, propositiva y colaborativa en torno a la transición energética del país.
En GIE A.G. reafirmamos nuestro compromiso con un diálogo informado y constructivo, orientado a contribuir al desarrollo sostenible del sector eléctrico y al fortalecimiento de las políticas públicas que lo rigen.
A continuación, se comparten de manera íntegra y textual las respuestas remitidas por GIE A.G. al medio.
Entrevista a Mauricio Utreras, Director Ejecutivo de GIE A.G.
Pregunta
En su carta mencionan la necesidad de pasar “del diagnóstico reiterado a decisiones que entreguen orientación”. ¿Cuáles son, específicamente, esos diagnósticos que ya están agotados y cuáles son las primeras tres decisiones concretas que esperan del nuevo gabinete en sus primeros 100 días?
Respuesta
Hay un diagnóstico que hoy es ampliamente compartido: la matriz eléctrica cambió de manera profunda, las energías renovables crecieron con fuerza y el sistema se volvió más exigente de operar y regular. Ese punto ya no ordena la conversación; es el punto de partida.
Lo relevante es la magnitud de ese proceso. En los últimos años, la generación eléctrica creció a un ritmo muy superior al de la economía, incorporando nuevas tecnologías, mayor variabilidad y exigencias operativas inéditas. Ese crecimiento fue una buena noticia para el país, pero abre una etapa distinta, donde la coordinación y la previsibilidad pasan a ser centrales.
Desde ahí, cuando hablamos de orientación, hablamos de señales de encuadre. En los primeros meses del nuevo gobierno sería valioso avanzar en tres líneas ampliamente compartidas en el sector: certeza regulatoria para inversiones de largo plazo; orden institucional, distinguiendo con claridad lo técnico de lo económico; y habilitar el sistema en aspectos clave como transmisión, permisos, almacenamiento y electrificación de la demanda.
Pregunta
Ustedes señalan que el desafío “no es detener la transición, sino ordenarla”. Considerando el perfil del nuevo gobierno, ¿existe el temor de que “ordenar” se interprete políticamente como frenar la descarbonización? ¿Cómo define GIE una transición “ordenada” versus la actual?
Respuesta
Más que temor, existe la necesidad de explicitar bien el concepto. Ordenar no es frenar; es darle continuidad y estabilidad a un proceso que ya está en marcha.
La descarbonización en Chile se expresa en hechos concretos: este año se retirará 1 GW de capacidad a carbón, y existe el compromiso de retirar otro 1 GW hacia fines de la década, siempre que se resguarde la seguridad del sistema. El rumbo está claro.
Con más del 60% de la generación proveniente de fuentes renovables en 2025, una transición ordenada es aquella que coordina el crecimiento de la oferta con transmisión, flexibilidad y demanda, de modo que el avance sea sostenible y no genere tensiones innecesarias.
Pregunta
Hacen hincapié en asegurar que el sistema sea un espacio abierto a la competencia y no solo a los grandes actores. ¿Podría darnos ejemplos concretos de cómo las reglas actuales están favoreciendo la concentración de mercado o impidiendo la entrada de nuevos proyectos independientes?
Respuesta
Un ejemplo ilustrativo son las licitaciones de suministro para clientes regulados. En 2015 participaron 84 empresas; en los procesos más recientes, ese número se redujo a 6 empresas.
Ese dato muestra cómo la estructura del mercado ha ido cambiando en el tiempo. Hoy existen cerca de 100 generadores en el sistema, con una diversidad tecnológica importante, pero la participación efectiva se concentra, lo que convive con una realidad donde alrededor del 60% de la generación y el 75% del almacenamiento están en manos de pocos actores.
Desde nuestra perspectiva, promover una competencia más amplia no busca tensionar el sistema, sino fortalecerlo, hacerlo más resiliente y generar mejores señales de largo plazo para la inversión.
Pregunta
Mencionan tensiones visibles cuando las reglas no entregan previsibilidad. ¿Se refieren a problemas con la transmisión, la permisología o a cambios regulatorios intempestivos? ¿Qué “regla inestable” ha hecho más daño a la inversión en el último período?
Respuesta
Más que una regla puntual, se trata de la acumulación de factores. La transmisión es el más visible: a fines de 2025, más del 70% de las obras en desarrollo presentaban atrasos, lo que genera congestión y mayores costos para el sistema.
A eso se suma una permisología extensa, con tiempos poco previsibles, y debates regulatorios donde a veces se cruzan planos técnicos y económicos. Por eso insistimos en ordenar las discusiones: no para cuestionar decisiones, sino para dar coherencia y previsibilidad, que es lo que finalmente sostiene la inversión.
Pregunta
Hablan de la necesidad de “señales que permitan asegurar suficiencia en el largo plazo”. En un contexto de alta penetración renovable, ¿está Chile hoy en riesgo de no tener energía confiable si no se ajustan los incentivos para el almacenamiento y la flexibilidad ahora?
Respuesta
Más que un riesgo inmediato, es una decisión estratégica de mediano plazo. El crecimiento sostenido de la generación renovable plantea el desafío de acompañar ese desarrollo con mayor flexibilidad y capacidad de respuesta del sistema.
La señal de inversión es positiva: en 2025, el sector energético movilizó del orden de US$4.500 millones, con un peso creciente en solar y almacenamiento. El desafío ahora es asegurar que la regulación y la infraestructura acompañen ese esfuerzo para mantener altos estándares de confiabilidad.
Pregunta
Dado que GIE agrupa a empresas de generación y almacenamiento, ¿qué rol específico debe jugar el almacenamiento en este “ordenamiento” de la transición y qué falta en la regulación actual para que estas inversiones se materialicen a la velocidad requerida?
Respuesta
El almacenamiento cumple un rol cada vez más relevante como complemento a la generación: aporta flexibilidad, mejora la integración de energías renovables y refuerza la seguridad del sistema en momentos críticos.
Hoy el foco está en consolidar un marco regulatorio claro y coherente, que reconozca ese aporte y entregue señales estables para su despliegue. Más que grandes cambios, lo que se requiere es certeza y continuidad, para que la inversión siga acompañando el crecimiento del sistema.
Pregunta
Ofrecen su experiencia como generadores “sin posiciones dominantes” para fortalecer el sistema. ¿Sienten que la voz de los generadores independientes ha sido subrepresentada en las mesas de política energética anteriores? ¿Qué visión distinta traen ustedes a la mesa?
Respuesta
GIE reúne a 21 empresas generadoras, con capitales nacionales e internacionales, que compiten entre sí y no tienen posiciones dominantes. Esa diversidad refleja bien la nueva realidad del sistema eléctrico chileno.
Nuestra mirada pone el acento en competencia efectiva, estabilidad regulatoria y seguridad del sistema, entendiendo que la electricidad será cada vez más central para el crecimiento, la electrificación y la vida cotidiana. Creemos que esa perspectiva complementa el debate y puede aportar a decisiones más equilibradas.
Pregunta:
Para cerrar, si tuviera que titular el reportaje con la meta principal que GIE tiene para el año 2026, ¿cuál sería esa frase que resume su expectativa para este nuevo ciclo?
Respuesta
“Consolidar la transición con estabilidad y visión de largo plazo”.
Porque la transición energética ya generó resultados concretos. El desafío ahora es ordenarla y proyectarla, para que siga siendo una oportunidad para el país.
Revisa las últimas actividades y novedades del sector.
Te invitamos a sumarte a GIE.
Trabajamos impulsando un mercado eléctrico sostenible, con instituciones y reglas confiables y de calidad, que aseguran una cancha pareja para que las empresas puedan competir.
En GIE, estás donde se construye el futuro energético de Chile.
Contamos con información oportuna, análisis especializados y un espacio de encuentro entre empresas generadoras y productoras independientes de energía que impulsamos el desarrollo del sector energético nacional.
Te invitamos a sumarte al gremio y ser parte activa de esta transformación.